Carlos Alcaraz y Roberto Bautista hacen soñar a La Armada con la séptima ensaladera en la Copa Davis de Málaga

Carlos Alcaraz y Roberto Bautista hacen soñar a La Armada con la séptima ensaladera en la Copa Davis de Málaga

La selección española de tenis logró este domingo el pase a la fase eliminatoria de la Copa Davis, que se disputará entre el 22 y el 27 de noviembre en Málaga, donde una Armada aún en transición sueña hacerse con el trofeo de naciones por séptima vez en su historia. El grupo, liderado por la ilusión de Carlos Alcaraz y la veteranía de Roberto Bautista, ha demostrado que tiene el nivel para batir a las más grandes y ya pone el foco en la cita que arrancará en poco más de un mes.

El camino del equipo comandado por el capitán Sergi Burguera hacia la fase eliminatoria de Málaga comenzó hace meses en la misma provincia, en concreto en Marbella, donde la selección se midió en marzo a Rumanía por un puesto en las finals. Allí, en el club de tenis Puente Romano, Carlos Alcaraz -en la que fue su primera comparecencia con el equipo español tras el debut frustrado por covid en las finales del año anterior-, Roberto Bautista, Pablo Carreño, Alejandro Davidovich y Pedro Martínez Portero lograron el pase derrotando por 3-1 a la selección liderada por Marius Copil.

De aquella ronda clasificatoria, más relevante por el emotivo homenaje a Manolo Santana que por lo estrictamente deportivo, pocas conclusiones se pudieron sacar de un grupo en pleno proceso de transformación. Como mucho, la confirmación de la importancia de Alcaraz en el equipo, la buena relación de Bautista con su competición fetiche, el compromiso de un Pablo Carreño que viajó desde Estados Unidos -y que finalmente no disputó ningún encuentro- y las carencias en el dobles.

Una vez resuelta, los jugadores retomaron sus caminos por separado hasta que se volvieron a encontrar en París, en una cita en la que no empuñaron la raqueta para defender los intereses de España, pero en la que sí se debatió el futuro de La Armada. Con ocasión de la celebración de Roland Garros, los jugadores mantuvieron una reunión en la que cuestionaron la capacidad de Bruguera para compaginar su cargo de capitán con el de entrenador de Zverev. En ella también estuvo presente Rafa Nadal, que posteriormente pidió respeto por la figura de Bruguera, aunque reconoció «situaciones complicadas» dentro del equipo.

Tres meses han pasado desde entonces, y el extenista catalán sigue al mando de un equipo que ha solventado la fase de grupos de la Copa Davis demostrando ser uno de los férreos candidatos al título. Y es que, pese a la época de transición en la que se encuentra un combinado que ha perdido a la mayoría de los tenistas de la generación de oro, el equipo ha demostrado su capacidad de competir contra dos grandes selecciones como son Serbia y Canadá, logrando la primera plaza del grupo B.

En esta última fase, ahora sí válida para ‘examinar’ la actuación del equipo, se pueden extraer una serie de conclusiones cuyo análisis es fundamental para considerar las posibilidades de que la ensaladera vuelva a la vitrina española.

En primer lugar, destaca por encima de todo el impacto de Carlos Alcaraz en un equipo carente de una gran estrella en las últimas grandes citas, en las que Rafa Nadal no ha hecho acto de presencia para evitar la sobrecarga de partidos. El pupilo de Juan Carlos Ferrero ya demostró su implicación en Marbella, pero ahora lo ha constatado saltando a la pista días después de vencer en un muy exigente US Open.

Alcaraz sabía que no llegaba al 100% al cara a cara contra Auger Aliassime, pero aceptó el reto y dio la cara contra el rival más duro del combinado canadiense. Ahora, recién alcanzada la cima del tenis mundial, el español sabe de su trascendencia en el equipo, y no duda en echarse el equipo a la espalda: «Ya tengo la ilusión y las ganas de jugar la fase final en Málaga», declaró tras sellar el pase a la fase eliminatoria ante Corea del Sur, una cita que no se perderá a pesar de la importante recta final que encara el murciano.

Ya tengo la ilusión y las ganas de jugar la fase final en Málaga

En segundo lugar, vuelve a destacar el papel de un veterano como Roberto Bautista en la selección, pues el castellonense es ahora el estandarte más sólido del combinado. Además de la veteranía que comparte con Marcel Granollers, Bautista tiene una relación especial con la competición, y es el valor más seguro con el que cuenta Bruguera en sus filas.

A partir de estos dos nombres, números uno y dos indiscutibles, aparecen dos de los tenistas que mostraban una gran progresión para ser los líderes a corto plazo antes de la llegada de Alcaraz, pero que han caído en cierta irregularidad: Pablo Carreño y Davidovich, la dos bajas de esta convocatoria que han sido suplidas por Pedro Martínez Portero y Abert Ramos. 

De estos dos, es el asturiano, por edad (31), el que más galones lleva en La Armada, aunque es cierto que no logra hacerse con el papel de líder, y es posible que sea ‘adelantado’ por su amigo Alcaraz en este rol. Por otro lado, Davidovich (de 23 años) ha cambiado en las dos últimas temporadas todo lo que necesitaba para dar el salto definitivo a la zona alta de ranking, aunque aún no ha contado con oportunidades de disputar ningún individual (debutó con La Armada en Marbella en el dobles junto a Martínez Portero). En todo caso, ambos podrían jugar un papel crucial en la fase eliminatoria si llegan en las condiciones óptimas a la cita de finales de noviembre.

A continuación está el debate del dobles, parcela en la que el proyecto de Bruguera parece contar con más carencias, especialmente teniendo en cuenta la cercanía del fin de un ciclo en el que el peso de los encuentros por pareja lo han sostenido dos grandes raquetas: Marcel Granollers y Feliciano López. El catalán, de 36 años, es ahora la mayor referencia, pero es posible que no volvamos a verlo en la dupla junto al toledano, que muy probablemente haya ofrecido ya -con una gran actuación ante Rusia en la pasada edición de la Copa Davis- su último servicio a la selección

Con el nuevo formato de competición la trascendencia de los dobles ha aumentado considerablemente, pues solo dos victorias en los individuales evitan que ese se convierta en el decisivo. Ante esta tesitura, Bruguera parece no contar con demasiadas opciones, y ha optado por utilizar a Pedro Martínez Portero junto a Granollers (como en esta fase de grupos), o junto a Davidovich en ausencia del catalán. Sin embargo, parece que la solidez no se aproxima a la que ha tenido España en esta modalidad en generaciones anteriores.

La necesidad de encontrar otro doblista de garantías parece imperiosa, pero el seleccionador ha demostrado que no tiene en mente otro tipo de soluciones, aunque sí hay candidatos para el puesto. La más lógica parece la de David Vega -número 40 de ranking de dobles- que a sus 28 años parece haber encontrado su mejor tenis junto a Rafael Matos, pero este no parece estar en el radar del capitán, pues tras la victoria lograda en marzo ante Rumanía reconoció no conocer al tenista grancanario al ser preguntado en una rueda de prensa. 

Una vez logrado el billete para la última fase, La Armada piensa ya en la ronda en la que se medirán los ocho mejores equipos en Málaga, donde espera en cuartos de final la selección de Croacia. El encuentro, también al mejor de tres partidos (dos individuales y el dobles), será el miércoles 23 de noviembre a partir de las 16.00 horas en el pabellón Martín Carpena.

El combinado balcánico finalizó la fase de grupos en la segunda posición del grupo A, por detrás de una selección italiana repleta de estrellas que garantizan un gran futuro y grandes opciones de luchar por el título (Sinner, Berrettini, Musetti…). Pese a la abultada derrota de los croatas ante el equipo azzuro (3-0), no se debe subestimar el poderío de un conjunto que ya alcanzó la final en la pasada edición disputada en el Madrid Arena y que se hizo con la ensaladera en el último año bajo el antiguo formato, en 2018.

Borna Coric (Nº 26 y actual campeón del Masters 1000 de Cincinnati), Borna Gojo (Nº164), Mate Pavic y Nikola Mektic (top-10 del ránking de dobles) han sido los cuatro hombres con los que ha contado en la fase de grupos el capitán croata Vedran Martic, un plantel muy completo a pesar de la ausencia de la gran estrella, Marin Cilic

Considerando las circunstancias actuales de ambos equipos, los enfrentamientos más probables parecen Alcaraz- Coric, Bautista-Gojo, y Marcel Garnollers-Martínez Portero ante Mate Pavic y Nikola Mektic, aunque ambas selecciones se mantienen pendientes a la posibilidad de que se apunten a la gran cita sus dos grandes estrellas: Rafa Nadal por parte del combinado español y Marin Cilic por el croata.

En caso de que España consiga la victoria ante Croacia, como ya hizo en la edición de 2019 (por 3-0 en una fase de grupos en la que también participaba Rusia), se encontraría en semifinales muy probablemente con Australia, sobre el papel superior a Países Bajos, por lo que Nick Kyrgios podría ser el gran rival a batir antes del cruce decisivo en la final.

En el otro lado del cuadro, los emparejamientos de cuartos son Italia- Estados Unidos y Alemania-Canadá, dos duros duelos entre selecciones muy favoritas a alzarse con el triunfo final.