Niños Mutantes: La independencia no es un ejercicio de militancia

Niños Mutantes: La independencia no es un ejercicio de militancia 

Fotografía fechada el 11 de septiembre de 2018 que muestra a la banda de rock indie española Niños Mutantes durante una entrevista con Efe en Bogotá (Colombia). EFE

Bogotá, 13 sep (EFE).- Si algo caracteriza las más de dos décadas de carrera de la banda de rock indie española Niños Mutantes es su independencia, lo que para ellos “no requiere de ningún ejercicio de militancia o de voluntad”.

“Para nosotros la independencia es sencilla y no requiere de ningún ejercicio de militancia o de voluntad”, explicó Juan Alberto Martínez, cantante de la banda en una entrevista con Efe en Bogotá.

“La independencia para nosotros es hacer la música que queremos, cuando queremos y como queremos, sin interferencias de nadie, sin presiones y sin estar pensando en la aceptación que vaya a tener”, añadió.

La veterana banda dio un concierto en Bogotá y otro en Medellín dentro de una gira latinoamericana que también les llevó a Panamá y Caracas, donde explican que recibieron el cariño de los venezolanos, poco acostumbrados a que grupos internacionales acudan a su país en los últimos años.

Su concierto en la capital colombiana formó parte de la séptima edición del Bogotá Music Market (BOmm), en la que España es el invitado de honor.

Allí, los aficionados pudieron conocer de primera mano la máxima que Martínez desarrolla: “Cuando nos enfrentamos al folio en blanco, en este caso a rellenar el silencio con una canción nueva, lo que buscamos es básicamente nuestro placer personal”.

“Si eso luego le llega a la gente, fantástico, pero nosotros estamos en una pelea continua, en una misión divina de construir canciones que nos eleven a nosotros”, agrega la voz de los Niños Mutantes.

Si algo ha caracterizado la industria musical en los más de 20 años de trayectoria de Niños Mutantes es el cambio en la difusión de la música y los formatos de escucha, algo que para Martínez fue importante para el desarrollo de la escena independiente en España, entre otros lugares.

En su opinión, “ha sido más fácil” para las bandas indies “acceder a un publico masivo a través de canales menos mediatizados y controlados”.

Sin embargo, esa explosión de principios de siglo considera que “se ha acabado y la gran industria ya sabe cómo manejar los nuevos formatos”.

“Esa aparente democratización de la música y esa supuesta igualdad de oportunidades para llegar a grandes públicos es cada vez más relativa”, subraya Martínez.

Con él coincide Miguel Ángel Haro, bajista de la banda, quien comenta que las grandes multinacionales de la música están también en las nuevas plataformas y “otra vez volvemos a estar en manos de ellos”.

Frente a las grandes casas discográficas, Niños Mutantes ha conseguido mantener su bandera indie con diez discos de estudio.

Eso ha sido en buena medida posible gracias al apoyo de sus disqueras, Astro Discos y Ernie Records.

Por ello, el guitarrista Andrés López reivindica esos sellos, que aunque también buscan vender discos se ocupan “en cuidar el formato, en cuidar a los artistas y sobre todo en dejar libertad” a las bandas.

“Ellos fichan y buscan lo que quieren pero la libertad parte del grupo y no va a aceptar cortapisas”, comenta.

Como parte de ese cambio, el batería Nani Castañeda muestra una particular frustración porque la audiencia ya “no está dispuesta a pagar” para escuchar música.

“La gente ya no es que no compre discos, es que no paga ni Spotify, prefiere escucharlo en YouTube. Nos pasamos tantas horas produciendo para que luego suene a baja resolución en YouTube. Dan bastantes ganas de llorar”, aseguró Castañeda.

La frustración del músico se multiplica, como no puede ser de otro modo, cuando recuerda que “la gente escucha mucho reguetón con el altavoz del móvil”, lo que lima todavía más la calidad musical que con tanto esmero trabajan en Niños Mutantes.

“La calidad de escucha sí (ha perdido), está claro porque un vinilo o un cd en tu casa con unos buenos altavoces no lo puedes sustituir con un móvil, un buen ordenador o una tableta”, concluye.

Gonzalo Domínguez Loeda