Los líderes de la coalición alemana se reúnen entre exigencias de cese del jefe de espionaje

El jefe de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución -los servicios de inteligencia en el interior de Alemania-, Hans-Georg Maaßen. EFE/Archivo

Berlín, 13 sep (EFE).- Los lideres de los tres partidos de la coalición de Gobierno en Alemania liderada por la canciller, Angela Merkel, celebran esta tarde una reunión de crisis para abordar el futuro del presidente de los servicios secretos del interior, Hans-Georg Maaßen, cuya dimisión exigen los socialdemócratas.

El ministro de Interior y líder de la Unión Socialcristiana (CSU) bávara, Horst Seehofer, expresó hoy su respaldo a Maaßen, después de que ayer el funcionario explicase ante dos comisiones parlamentarias unas controvertidas declaraciones suyas sobre las manifestaciones de la ultraderecha ocurridas en Chemnitz (este).

La muerte de un hombre en las fiestas de Chemnitz por heridas de arma blanca, por la que fueron detenidos dos peticionarios de asilo, desencadenó varias manifestaciones ultraderechistas en esa ciudad y presuntamente cacerías contra extranjeros.

Maaßen, en unas declaraciones al diario “Bild” el pasado viernes, puso en duda que hubiera habido cacerías de extranjeros por parte de ultraderechistas, así como la autenticidad de un vídeo que documentaba unos ataques.

Antes de esas declaraciones, el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, refrendado posteriormente por la propia canciller, había hablado justamente de cacerías de extranjeros en Chemnitz y las había condenado, por lo que la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) había pedido su dimisión.

Ante las comisiones parlamentarias, Maaßen relativizó ayer sus declaraciones y sostuvo que su intención había sido advertir contra posibles campañas de desinformación.

El ministro del Interior dijo hoy que Maaßen seguía contando con su confianza al afirmar que el jefe de la Oficina Federal de Protección de la Constitución detallado ayer ante la comisión de Interior su manera de actuar de forma “amplia” y “convincente”.

Según Seehofer, con sus explicaciones el jefe de los servicios secretos del interior “logró refutar de manera convincente alguna que otra teoría de la conspiración”.

Entre tanto, han surgido nuevas informaciones que aumentan la presión sobre Maaßen.

Así, según el programa “Kontraste” de la primera cadena de la televisión alemana (ARD), Maaßen puso a disposición de AfD, cinco semanas antes de su publicación, partes del informe de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución de 2017.

La portavoz de Interior del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), Eva Högl, en cambio, dijo que Merkel debía procurar que Maaßen abandone su cargo.

En términos similares se expresó el secretario general del SPD, Lars Klingbeil, a través de su cuenta de Twitter.

“Para la cúpula del SPD está claro que Maaßen tiene que irse. Merkel tiene que actuar”, dijo Klingbeil.

“No creemos que el señor Maaßen sea la persona indicada para que se recupere la confianza en su organismo, cuyo deterioro él mismo ha ocasionado”, había dicho antes Högl en un debate parlamentario.

Aunque Högl dijo que el caso Maaßen no es motivo para que el SPD abandone el Gobierno, otros políticos socialdemócratas, como el jefe de las Juventudes Socialdemócratas (SPD), Kevin Kühnert, o el diputado bávaro Florian Post, plantearon romper la gran coalición.

“El partido está ante un problema de credibilidad, tenemos que exigir la dimisión de Maaßen, aunque eso implique romper la coalición. A veces me pregunto por qué luché para que entrásemos en la gran coalición, en vista de lo que está ocurriendo; fue un error”, dijo Post.

Dentro del partido de Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), ha hecho también críticas a Maaßen, pero no solicitudes de dimisión, mientras que el otro partido de la coalición, la CSU de Seehofer, respalda al funcionario.

Por parte de la oposición, Los Verdes y La Izquierda exigen la dimisión de Maaßen, a quien acusan de hacer causa común con la ultraderecha.