La ONU recoge la preocupación de Colombia por los asesinatos que ponen en riesgo la paz

Miembros del Consejo de Seguridad de la ONU fueron registrados este sábado al descender de un helicóptero, en Popayán (Cauca, Colombia), luego de visitar el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) San Antonio de los Monos en Caldono (Cauca). EFE

Popayán (Colombia), 13 jul (EFE).- Los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU aseguraron este sábado, al término de una visita a Colombia, que el asesinato de líderes sociales y exguerrilleros de las FARC es una «preocupación compartida» y el principal desafío para la implementación del acuerdo de paz en el país.

La última jornada de trabajo de los representantes de la ONU, que llegaron a Colombia el pasado jueves, tuvo lugar hoy en el municipio de Caldono, en el departamento del Cauca, ubicado en el suroeste del país y uno de los más golpeados por el conflicto armado.

En esa zona, que por décadas vivió algunos de los más crudos enfrentamientos entre la fuerza pública y la guerrilla de las FARC, hoy convertida en partido político, los embajadores escucharon los reclamos de los líderes sociales y excombatientes frente a la oleada de violencia en su contra.

«Compartimos la preocupación por los asesinatos. Eso es algo que nos llevamos como un elemento a considerar», dijo en una rueda de prensa en Popayán, capital del Cauca, el presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador peruano Gustavo Meza-Cuadra.

En el aeropuerto Guillermo León Valencia, el diplomático explicó antes de viajar a Bogotá que tales asesinatos preocupan también al Gobierno colombiano que «tiene la mejor intención de trabajar para eliminar esos hechos».

Los representantes de la ONU se desplazaron esta mañana en helicóptero desde Popayán hasta Caldono en donde visitaron el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Santa Rosa, situado en el caserío de San Antonio de los Monos, donde decenas de exguerrilleros de las FARC concluyen su proceso de regreso a la vida en sociedad.

Según la estatal Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), el Cauca es, con 457 excombatientes, el tercer departamento con mayor población en proceso de reinserción a la vida civil.

Esa región cuenta con cuatro ETCR instalados en los municipios de Buenos Aires, Miranda, Patía y Caldono.

En Caldono hay 232 exguerrilleros, varios de los cuales manifestaron este sábado a los miembros del Consejo de Seguridad que el esfuerzo para evitar los asesinatos «debe ser de todos».

Para ello, Meza-Cuadra consideró que «se necesita una mayor presencia del Estado» con el objetivo de contrarrestar a los grupos armados irregulares que complican la situación de violencia».

El temor por el incremento en los hechos de sangre ha aumentado en el país luego de que la Defensoría del Pueblo informara que 462 líderes sociales fueron asesinados del 1 de enero de 2016 al 28 de febrero de este año.

Aún más alarmante es el dato de la ONG Instituto de Estudios sobre Paz y Desarrollo (Indepaz) y el movimiento político Marcha Patriótica, según el cual son más de 700 las víctimas mortales de esos colectivos, a los que se suman 140 excombatientes de las FARC asesinados en los últimos tres años.

Precisamente, el senador del partido FARC Jorge Torres Victoria, conocido en sus tiempos de guerrillero con el alias de «Pablo Catatumbo», advirtió hoy que el Cauca es el departamento en donde más excombatientes han muerto desde que se firmó la paz en noviembre de 2016.

«Tenemos que conformar un frente común de quienes queremos otra suerte para Colombia y decirle a quienes vienen asesinando a los líderes y excombatientes que paren y que no asesinen el futuro del país», manifestó.

Frente a dichas dificultades, el alto consejero para la Estabilización y Consolidación, Emilio Archila, indicó que la seguridad es un tema «prioritario» para el presidente Iván Duque.

En ese sentido, Archila precisó que «se han adoptado más de 23 medidas adicionales de seguridad» ya que garantizar la vida de estas personas «es una causa que une a todos los colombianos».

Al llegar al ETCR de Santa Rosa los miembros de la ONU observaron productos artesanales fabricados por exguerrilleros, tales como mochilas, ruanas, llaveros y vasijas.

Asimismo, recorrieron un cultivo de tomate de árbol, fruta que actualmente hace parte de los procesos productivos que llevan a cabo los excombatientes.

«Esto es un ejemplo porque hemos visto que los excombatientes están reintegrándose a la sociedad con actividades económicas que ayudan a sus familias», consideró el vocero del Consejo de Seguridad.

Aunque reconoció que los desafíos para la paz de Colombia son muchos, Meza-Cuadra puntualizó que Caldono se «nota cada vez más pujante en iniciativas de tipo comunitario y económico», por lo que la labor debe continuar.

El Consejo de Seguridad, que regresará este domingo a Nueva York, se reunió ayer en Bogotá con Duque, con líderes de la FARC y de la sociedad civil para recibir informaciones sobre el estado de implementación del acuerdo de paz.

En ese encuentro, Duque pidió al órgano de la ONU que prolongue por un año más la Misión de Verificación del acuerdo de paz pues considera que «su acompañamiento es vital para este proceso de reincorporación» de los exguerrilleros.