La ONU espera que Rabat y el Frente Polisario empiecen a discutir las medidas para una solución

En los últimos meses, el Consejo de Seguridad de la ONU ha presionado a las dos partes para sentarse a la mesa, principalmente aprobando prórrogas más cortas de la misión de paz desplegada en la zona (Minurso). EFE/Archivo

Naciones Unidas, 18 mar (EFE).- La ONU dijo este lunes que espera que Marruecos y el Frente Polisario empiecen a discutir esta semana “elementos necesarios” para construir una solución negociada para el Sahara Occidental.

La organización, que confirmó oficialmente que las dos partes se reunirán nuevamente en Suiza el 21 y el 22 de marzo, describió además sus expectativas para esta reunión, en la que también participarán Argelia y Mauritania.

“El fin del encuentro es que las delegaciones empiecen a abordar elementos necesarios para construir una solución duradera basada en el compromiso. La reunión también será una oportunidad para que las delegaciones revisen asuntos regiones y discutan cómo construir confianza”, señaló Naciones Unidas en un comunicado.

El enviado de la ONU para el conflicto, Horst Köhler, confía en que la cita “consolide la dinámica positiva creada por la primera mesa redonda, que se celebró en diciembre de 2018”, señaló la organización.

Naciones Unidas recordó que la ronda de conversaciones forma parte de un proceso político que tiene como objetivo “alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”.

Según fuentes diplomáticas, entre las medidas para impulsar la confianza que se han considerado figuran pactos en asuntos de desminado o para la reunión de familias separadas.

En la primera ronda de discusiones, celebrada el pasado diciembre en Ginebra, el mediador de la ONU ya propuso a las partes acceder a algún tipo de gesto para facilitar avances.

El Frente Polisario solicitó entonces a Rabat la liberación de presos políticos y que se permita la entrada al Sáhara Occidental de observadores de derechos humanos, pero la cita se cerró sin ningún resultado concreto, más allá del compromiso de las dos partes para continuar con el diálogo.

La organización saharaui sigue defendiendo que la única salida posible para el conflicto es la organización de un referéndum que dé la opción de la independencia al Sáhara Occidental, algo a lo que Marruecos se opone frontalmente.

Rabat, que presentó una propuesta de autonomía para la zona en 2007, defiende que esa debe ser la base de la negociación.

En los últimos meses, el Consejo de Seguridad de la ONU ha presionado a las dos partes para sentarse a la mesa, principalmente aprobando prórrogas más cortas de la misión de paz desplegada en la zona (Minurso).

El Consejo debe volver a discutir en abril la continuidad de esa operación, establecida en 1991 con el fin de vigilar el alto el fuego y facilitar un referéndum sobre el futuro de la excolonia española, consulta que nunca se ha llevado a cabo.