El príncipe heredero dice que A.Saudí no busca la guerra pero que no la rehuirá

El príncipe heredero dice que A.Saudí no busca la guerra pero que no la rehuirá 

El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman (c) durante una una rueda de prensa. EFE/Archivo

Yeda, 16 jun (EFE).- El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, afirma que su país no busca la guerra pero que tampoco rehuirá enfrentarse a alguna amenaza, en referencia al conflicto que mantiene con Irán, al que acusa de atacar a dos petroleros en el mar de Omán el pasado jueves.

En una entrevista con el diario saudí Asharq al Awsat distribuida por Arab News este domingo, el príncipe heredero pidió una posición internacional contra la República Islámica, cuyas autoridades, sin embargo, negaron su implicación y responsabilizaron el sábado a EEUU y sus aliados en la región de la creciente inestabilidad.

Los ataques tuvieron como blanco dos barcos cisterna con 44 personas a bordo, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés, que sufrieron el jueves impactos y explosiones cuando salían del estrecho de Ormuz, a unas 30 millas de la costa de Irán.

La tripulación de uno de los barcos fue rescatada por un buque iraní y, la del otro, por el comando de la V Flota de EEUU, con base en Baréin.

El príncipe Bin Salman dijo en la entrevista que el régimen de Teherán ni siquiera respetó la presencia del primer ministro japonés, Shinzo Abe, en esa capital que coincidió con el ataque a los dos petroleros, uno de ellos portando la bandera japonesa.

Para Irán, es «sospechoso» que los ataques ocurrieran en el estratégico estrecho de Ormuz justo cuando el primer ministro japonés se encontraba de visita en Irán.

La República Islámica también fue acusada por el presidente de EEUU, Donal Trump, el viernes del ataque contra los petroleros.

El heredero al trono saudí dijo, por otra parte, que su país seguirá apoyando a Sudán y sólo desea cosas buenas para Yemen, aunque advirtió de que Arabia Saudí nunca aceptará tener una milicia al servicio de la agenda iraní en su frontera.

Hacía así referencia a los rebeldes chiíes hutíes, a los que Arabia Saudí acusa de estar tutelados por Irán y que han aumentado sus operaciones desde Yemen contra el territorio saudí en las últimas semanas.

El Gobierno saudí lidera una coalición que interviene militarmente desde 2015 en Yemen a favor del Gobierno reconocido internacionalmente del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi y en contra de los hutíes, que controlan la capital Saná.

El príncipe Bin Salman se refirió también en la entrevista al asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi como un «crimen muy doloroso», y añadió que su país pretende lograr la plena justicia y rendición de cuentas.

El periodista, que trabajaba para The Washington Post, fue asesinato en octubre pasado en el consulado de su país en Estambul, adonde acudió a recoger unos documentos para casarse con su novia, aunque no volvió a salir vivo del edificio.

Arabia Saudí tuvo que desdecirse ante la presión internacional y las pruebas en manos de Turquía y admitir que el periodista había muerto en sus dependencias y que había sido un asesinato premeditado.

En el consulado, a Khashoggi le esperaban agentes saudíes que habían llegado a Estambul la noche anterior, entre ellos cuatro miembros del equipo de seguridad del príncipe heredero saudí Bin Salmán, quien, no obstante, ha negado cualquier vinculación con el crimen.

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Tokio, 16 jun (EFE).- El Gobierno japonés ha solicitado a Estados Unidos pruebas concretas para respaldar su afirmación de que Irán está detrás del reciente ataque a dos cargueros en el golfo de Omán, sobre cuya responsabilidad Tokio ha evitado comentar hasta ahora.

Horas después del asalto de este jueves, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, acusó a Irán de los ataques sin ofrecer pruebas y posteriormente su Departamento publicó un vídeo en el que supuestamente se veía un bote patrullero iraní quitando una mina lapa sin explotar del casco del petrolero nipón Kokuka Courageous.

El Gobierno japonés sigue sin estar convencido y considera que las explicaciones de EE.UU. no han ayudado «a ir más allá de la especulación», revelaron fuentes gubernamentales en informaciones publicadas este domingo por la agencia japonesa de noticias Kyodo.

Pompeo dijo que la evaluación de EE.UU. se basa en «informes de inteligencia, las armas empleadas, el nivel de conocimiento necesario para ejecutar la operación, los ataques similares contra buques perpetrados por Irán recientemente y el hecho de que ningún grupo rebelde de la zona tiene los recursos para actuar con tal nivel de sofisticación», argumentos que no han convencido a Tokio.

Si tener el nivel de experiencia necesario se considera un argumento de peso para determinar que se trató de Irán, «también se aplicaría a EE.UU. e Israel», dijo una fuente de Asuntos Exteriores.

«Éstas no son pruebas definitivas de que se trata de Irán», dijo a la agencia una fuente cercana al primer ministro, Shinzo Abe.

Japón se está tomando muy en serio la investigación del ataque, que se produjo cuando Abe se encontraba reunido con el líder supremo iraní, Ali Jameneí, en Teherán.

«Los ataques han afectado gravemente a la reputación del primer ministro porque estaba tratando de ejercer de mediador entre Estados Unidos e Irán», señaló la misma fuente, que calificó al asunto como una «preocupación seria» para Tokio en el que «cometer errores a la hora de determinar los hechos es inadmisible».