Crece la tensión en Trípoli tras una nueva violación del frágil alto el fuego

El ministro de Exteriores italiano, Enzo Moavero Milanesi (d), estrecha la mano de su homólogo libio, Mohamed Taha Siala (i), durante su reunión en el Palacio Farnesina, en Roma (Italia), hoy, 19 de septiembre de 2018. EFE

Trípoli, 19 sep (EFE).- La tensión militar se multiplicó hoy en Trípoli después de que anoche varias milicias volvieran a enfrentarse en el sur de la capital y rompieran así de nuevo, y por unas horas, el frágil alto el fuego conseguido por la ONU el pasado 5 de septiembre.

Los nuevos combates se libraron en torno a la carretera que conduce al antiguo aeropuerto internacional y enfrentaron a la “Brigada Samoud”, lidera por el señor de la guerra misratí Salah el Badi, y la “Brigada Ghaniwa”, de Abdel Ghani al Kiklis, uno de los milicianos aliado con el gobierno que sostiene a ONU.

Fuentes se Seguridad explicaron hoy a Efe que los hombres de Badi, uno de los responsables del inicio de la guerra civil que desde 2014 sacude el país, lograron recuperar posiciones en este área, de alto valor estratégico.

Según el general de brigada Mohamad al Ouneidi, líder de la antigua plataforma armada “Buyan al Marsus”, aliada del gobierno sostenido por la ONU, fueron estas brigadas las que rompieron la tregua al abrir fuego contra una patrulla de la nueva fuerza de Seguridad conjunta de la capital.

En la refriega posterior murió uno de los soldados de esta nueva unidad, salida del acuerdo de alto el fuego gestado por la ONU tras los combates iniciados el pasado 27 de agosto, los más graves librados en el capital libia desde que el país se quebrara en dos en 2014.

La fragilidad del alto el fuego ya quedó en evidencia la semana pasada después de que la “Séptima Brigada”, asentada en el sur y aliada con Badi, advirtiera que combatiría a cualquiera que considerada un peligro para su seguridad.

Sin embargo, ningún movimiento militar se detectó anoche en la localidad Jolat al Fordjan, en el extrarradio sur de Trípoli, punto de enfrentamiento entre la citada “Séptima Brigada”, y las “Brigadas Revolucionarias de Trípoli” y “Katiba al Nawasi”, afines al gobierno sostenido por la ONU.

“Estamos en periodo de tregua y aplicamos el acuerdo de alto de fuego pese a los ataques de las milicias de Trípoli”, explicó la “Séptima Brigada” en un comunicado difundo el lunes, escasas horas antes de que estallara la refriega.

El enviado espacial de la ONU, Ghassam Saleme, admitió, por su parte que, hasta la fecha, se han detectado 14 violaciones de la tregua pero que en su opinión “el alto el fuego es respetado de forma general”.

En este ambiente de creciente tensión militar, el responsable de Seguridad de la región oeste aseguró a Efe que la nueva fuerza de resolución de conflictos, dirigida por el general Osama al Djuili, entrará en la capital a lo largo de hoy y hará frente a quienes rompan la tregua.

En la misma Mali Marsit, portavoz del Departamento de Asuntos Heridos, confirmó a Efe que se ha decretado el estado de emergencia sanitaria y que se han levantado varios hospitales de campaña en las zonas en disputa de la capital.

El intercambio de disparos de anoche afectó, igualmente, a la red de suministro eléctrico de la ciudad, que se interrumpió dejando a miles de civiles a oscuras y sin posibilidad de comunicarse en el oeste y el sur del país.

“Los operarios han comenzado esta mañana a restablecer de forma progresiva la electricidad pese a las difíciles condiciones de trabajo”, explicó en un comunicado la Compañía nacional libia de Energía.

La electricidad y otros recursos básicos son un bien de lujo en Libia desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los heterogéneos grupos rebeldes sobre la larga dictadura de Muamar al Gadafi.

Solo las grandes ciudades tienen un máximo de 18 a 20 horas de electricidad al día, mientras que el resto de la población depende de un sistema de generadores que funcionan con gasolina, otro bien caro y escaso.

“Estamos ahora valorando la situación y viendo si alguna familia ha quedado atrapada o que tipo de ayuda necesita”, explicó a Efe un responsable de distrito del gobierno sostenido por la ONU.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diferentes grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

Por Mohamad abdel Kader