Brasil mantiene sus tasas de interés en 6,50 % por décima vez consecutiva

El país suramericano cerró 2018 con una inflación del 3,75 %, dentro de la meta establecida por el Gobierno para el año (4,5 %) y en medio de la todavía lenta recuperación de su economía después de la dura recesión que lo golpeó entre 2015 y 2016, cuando encadenó una caída de casi 7 puntos porcentuales de su Producto Interior Bruto (PIB). EFE/Archivo

Sao Paulo, 19 jun (EFE).- El Banco Central de Brasil mantuvo este miércoles, en una decisión unánime y por décima vez consecutiva, la tasa básica de interés en el 6,5 %, su menor nivel histórico y un porcentaje que era previsto por el mercado financiero.

Para su decisión, el Comité de Política Monetaria (Copom) del emisor brasileño señaló que tuvo en cuenta «los indicadores recientes de la actividad económica» del país, que apuntaron una «interrupción del proceso de recuperación de la economía» del gigante suramericano en los últimos trimestres.

Pese a ello, el Copom señaló en un comunicado que confía en una «retomada» de ese proceso «más adelante» y «de manera gradual».

Asimismo, consideró que el escenario externo se muestra «menos adverso», gracias a los cambios en las perspectivas para la política monetaria en las principales potencias económicas mundiales.

«No obstante, los riesgos asociados a una desaceleración de la economía global permanecen», advirtió el Banco Central en la nota.

El Copom evaluó además que diversos indicadores de la inflación en Brasil se mantienen en «niveles apropiados», ya que, según las proyecciones divulgadas por el emisor brasileño, las expectativas para este índice para 2019, 2020 y 2021 se sitúan en un 3,8 %, 4,0 % y 3,75 %, respectivamente.

Sin embargo, el organismo alertó de que en «el escenario básico para la inflación, permanecen factores de riesgo» como un elevado nivel de ociosidad y una «eventual frustración» de la continuidad de las reformas y ajustes financieros propuestos por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro.

En ese sentido, el Copom hizo hincapié en que el mantenimiento de la agenda de reformas y ajustes fiscales es «esencial» para la caída de los tipos de interés estructurales y para la recuperación «sostenible» de la mayor economía de Sudamérica.

Resaltó además que la «percepción de continuidad de la agenda de reformas» afecta «las expectativas y proyecciones macroeconómicas».

Asimismo, la entidad señaló que los próximos pasos de la política monetaria del país continuarán dependiendo de la evolución de la actividad económica, del balance de riesgos y de las proyecciones y expectativas de inflación.

La inflación de Brasil se ubicó en el pasado mayo en un 0,13 %, una desaceleración frente al 0,57 % registrado en el mes inmediatamente anterior, aunque el indicador acumula un alza de un 2,22 % en los cinco primeros meses de 2019.

El país suramericano cerró 2018 con una inflación del 3,75 %, dentro de la meta establecida por el Gobierno para el año (4,5 %) y en medio de la todavía lenta recuperación de su economía después de la dura recesión que lo golpeó entre 2015 y 2016, cuando encadenó una caída de casi 7 puntos porcentuales de su Producto Interior Bruto (PIB).

El PIB brasileño creció un 1,1 % en 2017 y el mismo porcentaje en 2018, mientras que para este año los expertos del mercado financiero prevén un avance de menos del 1 %.