Aznar no se mete en la política de España pero pide un proyecto de país

En la imagen, el expresidente del Gobierno español José María Aznar. EFE/Archivo

Guatemala, 11 jun (EFE).- El expresidente del Gobierno español José María Aznar dijo hoy en Guatemala que él no se “mete en la política” de su país pero pidió, durante un foro realizado sobre partidos políticos transparentes, una “agenda de país” con los “consensos básicos” y renunciar a los “objetivos políticos máximos”.

Aznar, uno de los políticos invitados por el empresario guatemalteco Dionisio Gutiérrez que más aplausos recibió esta noche en el Hotel Intercontinental de una zona exclusiva de Ciudad de Guatemala, ofreció una receta para el “triunfo” político: los “objetivos comunes” y “hacer lo posible para mejorar las cosas y dar oportunidades a las personas”.

Esas, “las bases de los pactos de la Moncloa”, la “convergencia” de los extremos, fueron el sustento para que su Gobierno (1996-2004) lograra la “estabilidad española que hemos tenido hasta ahora”, aseguró.

Consultado por Gutiérrez durante el foro “Partidos políticos: auténticos, institucionales y transparentes” acerca de la receta para que en Guatemala haya una propuesta electoral renovadora y “a la altura de las circunstancias”, Aznar reiteró que la fórmula mágica es “llegar a consensos básicos que marcan la agenda de un país”.

Aseguró que España, junto a Corea del Sur, Islandia y Japón, son los únicos países del mundo con una verdadera “convergencia económica y social motivada por los consensos básicos”, que hacen frente a un mundo actual en el que “se producen cambios tan vertiginosos” y “las necesidades se presentan de una manera dramática”.

Es por ello que, insistió, es necesario recuperar “los sistemas institucionales de los cuales forman parte los partidos”, pues las organizaciones políticas deben estar al servicio del país y no “al servicio personal o a objetivos criminales”.

Añadió que él reivindica las ideas “que han traído más estabilidad (sin precisar a dónde)”, como la “libertad, la sociedad abierta, la economía libre, la tolerancia, el pluralismo, la igualdad de hombres y mujeres”, por las cuales “no estoy dispuesto a pedir perdón por defenderlas”.

Finalmente, afirmó que a un dirigente político “se le tiene que preguntar qué proyecto quiere para su país”, porque si no, “al llegar a la presidencia, lo peor sería que no supiera qué responder”.

Si a él se lo hubiesen preguntado previo a asumir su mandato, advirtió, su respuesta sería clara. Su proyecto “era eliminar el terrorismo, crear empleo y aceptar la moneda europea”.

Aznar, quien se negó a responder a Efe preguntas al finalizar el evento, estuvo acompañado por el exgobernador de Florida, EEUU, Jeb Bush, y los expresidentes de Bolivia y Costa Rica, Jorge Quiroga y José María Figueres, respectivamente.