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La militancia apoya a Lula frente a la cárcel y sus abogados buscan salidas

BRASIL CORRUPCIÓN | 09 de abril de 2018

Sao Paulo, 9 abr (EFE).- La defensa del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva continuó hoy analizando las posibles vías jurídicas para lograr su liberación, mientras cientos de militantes seguían en vigilia ante el centro policial en que ha sido recluido.

Fuentes vinculadas a su equipo de abogados han dicho que una de las posibilidades sería intentar una nueva apelación ante la Corte Suprema, a pesar de que hasta ahora ese tribunal ha negado uno a uno todos los recursos presentadas en favor del exmandatario, condenado a doce años de prisión por corrupción y lavado de dinero.

Otro camino sería esperar a que fructifiquen las presiones que ejercen algunos magistrados del Supremo para que sea revisada una decisión que esa misma corte adoptó en 2016, la cual autoriza que un condenado en segunda instancia comience a cumplir su pena, que es el caso de Lula.

El juez Marco Aurelio Mello, uno de los once miembros de la Corte Suprema, dijo este domingo que está dispuesto a proponer al pleno del tribunal discutir el asunto, sobre la base de una acción que le ha sido presentada por el Instituto de Garantías Penales, que dirige el abogado Antonio Carlos de Almeida Castro.

Ese abogado, conocido como Kakay, es un respetado criminalista que ya ha prestado servicios a numerosos políticos de todo el arco partidario y ahora se ha sumado a quienes consideran que la prisión de Lula ha sido "ilegal" y que contraría normas constitucionales.

Si la decisión adoptada en 2016 por el Supremo fuera revisada, la apuesta del equipo de defensa de Lula es que se vuelva a las normas anteriores, según las cuales una persona sólo puede ir a prisión una vez que se agoten todas las apelaciones posibles, que en el caso del expresidente aún incluyen dos instancias superiores.

Mientras los abogados se aferran a esa posibilidad, cientos de militantes han mantenido una vigilia en los alrededores de la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, a donde Lula fue trasladado el sábado una vez que puso fin a 26 horas de resistencia al arresto que había sido dictado el jueves.

Durante la mañana de hoy, aunque sin que se registraran heridos, los manifestantes, entre quienes se incluyen dirigentes de diversos partidos de izquierdas y algunos parlamentarios, tuvieron algunos encontronazos con personas que festejaban la situación de Lula.

La precandidata presidencial del Partido Comunista do Brasil, Manuela d'Ávila, dijo que había sido "agredida" verbalmente por un hombre, sobre el cual afirmó que salió de la sede de la Policía Federal en que está Lula, a la que habría regresado después.

"Queremos saber quién es y si está protegido por la Policía, pues si fuera así debemos preocuparnos por la integridad física de Lula", denunció d'Ávila.

El presidente del Sindicato da la Policía Federal en Curitiba, Francisco Carlos Breus, no comentó ese asunto pero explicó algo de la rutina a la que ya está sometido el expresidente y aclaró, entre otras cosas, que no será obligado a usar uniforme de presidiario y que tampoco se le rapará la cabeza.

"Esas son exigencias en los penales comunes", pero no en los centros de detención de la Policía Federal, dijo a periodistas.

También aclaró que Lula, mientras permanezca allí, "cuidará personalmente de su higiene y la ropa que use será la que trajo".

El presidente brasileño, Michel Temer, que aún no se ha referido directamente a la situación jurídica de Lula, reiteró hoy que Brasil pasa por "un momento difícil en lo político", pero subrayó que "es necesario seguir adelante", lo que supone "cumplir la Constitución y cumplir rigurosamente el sistema normativo nacional".

Un mensaje similar había transmitido Temer el pasado sábado, cuando todavía Lula no se había entregado a las autoridades, a pesar de que ya había vencido el plazo que le había dado la Justicia para presentarse.

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Sao Paulo, 9 abr (EFE).- La exmandataria brasileña Dilma Rousseff, destituida en 2016, realizará en los próximos días una gira por España y Estados Unidos, donde está previsto que denuncie la "persecución" sufrida por su padrino político, Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde el sábado por corrupción.

Rousseff (2011-2016) ofrecerá el martes una conferencia en la Casa de América de Madrid y el jueves participará en un evento en la Casa de los Abogados, en Barcelona, días después de que el expresidente Lula fuera arrestado en Brasil, según confirmó hoy el Partido de los Trabajadores (PT).

Tras su paso por España, la expresidenta brasileña viajará a Estados Unidos y el día 16 participará en una conferencia en la Universidad de Berkeley. Un día después lo hará en Stanford y el día 18 en la Universidad de San Diego.

Rousseff ha manifestado su pleno apoyo a Lula durante el proceso abierto en su contra y le ha acompañado en sus horas más bajas, como hizo el exmandatario cuando ella fue destituida por el Congreso debido a unas irregularidades en las cuentas públicas.

La expresidenta ha defendido en los últimos días la "integridad" de Lula y ha denunciado una persecución política contra el principal líder de la izquierda en Brasil, preso desde la noche del sábado en la ciudad de Curitiba.

En un comunicado publicado tras el arresto, Rousseff subrayó que Lula es "inocente" y se ha convertido en un "preso político" tras su detención.

La prisión contra Lula fue decretada el jueves por el juez federal Sergio Moro, pero su encarcelamiento tan solo se produjo el sábado, después de 48 horas de resistencia junta a la militancia en el sindicato de Sao Bernardo do Campo.

La defensa de Lula se encuentra inmersa en una batalla jurídica para librar de la prisión al expresidente, mientras centenas de simpatizantes acampan a las puertas de la Policía Federal de Curitiba para demandar su libertad.

A pesar del encarcelamiento, el Partido de los Trabajadores (PT) continúa defendiendo la candidatura del exsindicalista (2003-2010), líder en todas las encuestas de intención de voto de cara a las elecciones presidenciales del próximo octubre.

El partido reunirá hoy a su directiva nacional en Curitiba para evaluar la situación después de la prisión de su principal referente.

Lula fue condenado en julio de 2017 por el juez Sergio Moro a nueve años y seis meses de prisión, una pena que fue aumentada a doce años y un mes el pasado 24 de enero por un tribunal de segunda instancia.

La Justicia dio por probado que Lula favoreció a la constructora OAS en contratos con la petrolera estatal Petrobras y que la empresa lo recompensó con un apartamento en un balneario del estado de Sao Paulo.

Lula dedica la mayor parte del tiempo en su celda a la lectura, dice su abogado

Río de Janeiro, 9 abr (EFE).- Tras 48 horas en prisión, la lectura ha sido la principal actividad del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien purga 12 años de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero en Curitiba, según lo informó hoy su abogado Cristiano Zanin Martins.

El abogado, que junto con su esposa, Valeska Teichera Martins, visitaron hoy a Lula en la celda que le fue acoplada en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, aseguró que el expresidente ha dedicado su tiempo en prisión a leer el libro "La elite del atraso, de la esclavitud al Lava Jato", de Jessé Souza.

El exmandatario también vio por televisión la final del Campeonato Paulista este domingo, en la que se coronó vencedor su equipo, el Corinthians, y según Zanin Martins "quedó contento con el título".

En términos generales el líder del Partido de los Trabajadores (PT) está bien aunque, de acuerdo con su abogado, lo único que no ha podido hacer es tomar los reglamentarios baños de sol diarios, asunto que "está siendo organizado".

"Es una cuestión interna de la Policía Federal que yo creo que será organizado en breve", precisó.

Al igual que en sus declaraciones del día de ayer, Zanin reiteró que el expresidente permanece "indignado por estar preso sin haber cometido crímenes" y evitó hacer declaraciones sobre las próximas acciones de la defensa.

Al ser preguntado sobre el tema de las visitas de familiares manifestó que eso se va a tratar pero señaló que la prioridad ahora es "intentar revertir la orden de prisión".

La entrega de Lula a la Policía en Sao Paulo y su reclusión en Curitiba puso fin a la tensa situación generada desde que el juez federal Sergio Moro ordenó el jueves la detención del dirigente.

Tras casi 48 horas acuartelado en el sindicato en el que inició su carrera política y 26 horas desde que concluyó el plazo que le había dado la Justicia para presentarse, el antiguo líder sindical se entregó a la Policía en la noche del sábado.

Esta es la primera vez en la historia de Brasil en que un expresidente es encarcelado por un delito común, pues otros han sido apresados pero por motivos políticos.

USA News